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Miniaturas biográficas sobre algunos nombres que nos suenan

  • 10 dic 2025
  • 12 Min. de lectura

Actualizado: hace 2 días

  1. Ismael Cortinas


Lo más probable es que al escuchar su nombre, automáticamente pienses en la villa, el lugar donde creciste, donde vives o viviste y al que siempre se vuelve. Pero, ¿quién fue Ismael Cortinas antes de convertirse en un pueblo del interior del país? En una entrada de este mismo sitio que titulamos Ismael Cortinas. La designación de pueblo, mencionamos algunos detalles que aparecen en las discusiones previas a la Ley Nº 11607, donde surgen los nombres de Ismael Cortinas y Juan José de Herrera (padre de Pilar de Herrera de Arteaga) como las principales opciones para designar al poblado, que hasta entonces era conocido simplemente como «Arroyo Grande».

Ismael Cortinas Peláez nació el 17 de junio de 1884 en la zona de Arroyo Grande. Mientras que en el acta de matrimonio se declara nacido en Soriano, en su acta de defunción se señala a San José como su lugar de nacimiento, una situación recurrente en un época en la que el poblado todavía pertenecía a cuatro departamentos (Colonia, San José, Soriano y, desde 1885, Flores). Sus padres fueron Miguel Cortinas y Laura Ventura Peláez Maciel. Tuvo cinco hermanos mayores, entre los cuales destacaron en las artes César (músico) y Laura (escritora). Cortinas fue una persona multifacética, se dedicó a la política, al periodismo y a la literatura. Vinculado al Partido Nacional, integró la Cámara de Representantes, fue electo senador por el departamento de Flores y formó parte del Consejo Nacional de Administración. En 1930 Mundo Uruguayo lo describió así:


Destacó siempre su personalidad de legislador. Bajo este aspecto, Ismael Cortinas afirmó caracteres difícilmente comparables. De un dinamismo absorbente, que no le daba tregua ni reposo, estudió como pocos todos los problemas principales que ocuparon la atención de las últimas legislaturas. Fue, en una palabra, el legislador consciente que requiere nuestra moderna democracia.


Como periodista publicó artículos en Diario del Plata y dirigió el semanario La Democracia. En el plano literario se destacan sus obras El Credo, comedia por la que en 1908 obtuvo el primer premio en el Concurso de Autores Dramáticos Nacionales, cuyo jurado estaba integrado nada más ni nada menos que por José Enrique Rodó, Samuel Blixen y Víctor Pérez Petit; y De la raza, escrito en colaboración con Washington Beltrán, galardonado con el primer premio en el concurso de cuentos históricos en el marco del centenario de la Batalla de Las Piedras. Otras obras de su autoría son: La rosa natural, René Mason, Falsa cruel, Cosas de América, Fuego sagrado, Oro muerto, entre otras. Sobre su literatura, Mundo Uruguayo publicó: «Casi adolescente aún, se destacó de inmediato como un dramaturgo de garra», en 1932 Ángel Curotto escribío en El Día: «Tenía 24 años, pero ya había conocido el aplauso del público maragato, cuando casi adolescente había estrenado su primera obra "Los dos altares", estrenada por la compañía Dalmau».

El 8 de julio de 1920 contrajo matrimonio con María Dolores Ilarraz, en dicha ceremonia ofició como testigo Luis Alberto de Herrera (hijo de Juan José de Herrera y hermano de Pilar de Herrera de Arteaga).

Curotto concluye su recuerdo con las siguientes palabras:


La actitud y la firmeza que le conocimos a Ismael Cortinas en sus andares por el teatro, la tuvo también en su vida ciudadana. Cuando el golpe de Estado de 1933, a pesar de su amistad y de su parentesco con el dictador, no dudó un instante en tomar el camino que debía. Auténtico demócrata, prefirió el sacrificio y el destierro. Los teatros de Buenos Aires le abrieron sus puertas, pero su espíritu, a pesar de la amargura de la traición, indiciaba otra batalla. Como otros exiliados, volcó sus fuerzas en la lucha por la libertad y en la recuperación de la legalidad para su país. En esa pelea, le sorprendió la muerte el 2 de abril de 1940. Bien puede decirse que, ese día, perdió el país un buen comediógrafo y un gran ciudadano.



En 1950, al asignarse la categoría de pueblo al núcleo poblado agrupado junto a la Estación Arroyo Grande, también se le designa el nombre de Ismael Cortinas en reconocimiento a los aportes culturales y políticos del nacido en la zona. Más información sobre esta designación aquí.


  1. Pilar de Herrera de Arteaga

Nacida como Pilar de Herrera Quevedo el 6 de febrero de 1864, sus padres fueron Juan José de Herrera (nombre considerado junto al de Ismael Cortinas para la designación de nuestra villa) y Manuela Quevedo. Sus hermanos fueron Luis Alberto, Manuela, Juan José e Inés de Herrera. La familia de Herrera fue de las primeras en asentarse en la zona de lo que hoy conocemos como Ismael Cortinas. Según Luis Alberto Lacalle, la propiedad familiar luego fue vendida por Juan José de Herrera «para hacer frente a los compromisos económicos de la guerra de 1897», y agrega «Todavía, el viajero que transite por la ruta de Arroyo Grande a Trinidad, puede contemplar, al este, la blanca casa del casco de la estancia».


Estancia que perteneció a familia de Herrera, ubicada a unos diez kilómetros de Ismael Cortinas. Foto: Biblioteca Nacional de Uruguay.
Estancia que perteneció a familia de Herrera, ubicada a unos diez kilómetros de Ismael Cortinas. Foto: Biblioteca Nacional de Uruguay.

El 12 de abril de 1884, a la edad de veinte años Pilar, se casó en Montevideo con Rodolfo de Arteaga Brito, ingeniero y miembro del Consejo de Estado de 1898, adoptando su apellido y siendo conocida a partir de ese momento como Pilar de Herrera de Arteaga. En 1904, en medio de la guerra civil, tradujo y publicó la novela antibélica ¡Abajo las armas! de la Baronesa de Suttner, acto que supuso toda una declaración de principios. Fue una de las primeras personas en traducir esta novela el español. Manuela, quien hablaba inglés perfectamente, había trasladado esta lengua a sus descendientes.

En 1901 pronunció un emotivo discurso en el acto de colocación de la piedra fundacional del Hospital Pereira Rossell, proyecto en el que estuvo involucrada desde el principio. Comenzaba así:


Más que satisfecha, conmovida, vengo en representación de la Comisión de Damas que me cabe el honor de presidir a inaugurar las obras del primer Hospital de Niños que se funda en la República. Desde el primer instante, me resistí sinceramente a desempeñar rol tan activo en esta solemne ceremonia, por estar él reñido con las tendencias modestas de mi espíritu, pero no me he creído autorizada a persistir en esa negativa ante el deber justiciero en que estamos de rendir homenaje público de gratitud a las nobilísimas personas que con su desinterés nos han permitido encausar en la práctica el alto ideal de filantropía perseguido. Si es cierto que las circunstancias que rodean el surgimiento de una iniciativa, algo influyen en el desarrollo interior de la misma, y si ellas preparan su destino afortunado o adverso, podemos sentirnos tranquilos con respecto a la suerte de esta casa de positiva caridad que hoy fundamos, pues ella nace bajo los más brillantes auspicios, y amparada por el escudo fuerte que forman todas las simpatías y todas las virtudes coaligadas.


En agosto de 1906, Elihu Root se convirtió en el primer secretario de Estado estadounidense en visitar Uruguay, la importancia de aquella visita fue tal, que el gobierno uruguayo declaró el 10 de agosto como día feriado en honor a su visita. En uno de los eventos en su honor, Pilar fue seleccionada por la Asociación de Estudiantes del Uruguay para hacer entrega de una medalla de oro a la esposa de Root y efectuar allí un discurso que luego sería elogiado por el público y la prensa. Presidió el Comité Nacional de Señoras pro-libertad de enseñanza con el cual se involucró en varios asuntos vinculados a la educación pública. Fue en 1924, junto a los doctores Víctor Zerbino y Julio A. Bauzá, una de las primeras propulsoras de la Asociación Uruguaya de Protección a la Infancia, que presidió desde su fundación. En 1931, luego de que el Estado retirara la subvención que pasaba a esta asociación, Pilar de Herrera se hizo cargo de la totalidad de los gastos del Refectorio número 2.


«Nuestro deber es ir en auxilio de aquellos que, por miseria, por ignorancia, por incapacidad, están en situación de peligro». Pilar de Herrera de Arteaga.


Falleció el 18 de mayo de 1937 en Montevideo. Dos años después la Ley N° 9863 denominó con su nombre a la escuela local: «Denomínese a la escuela rural número 76 del Departamento de Colonia, con el nombre de "Pilar Herrera de Arteaga"». Con la modificación del trazado de límites departamentales de 1977 la escuela pasó a jurisdicción de Flores con el número 44, pero manteniendo su nombre. En 1940 se celebró una ceremonia en la que se colocó en la escuela una placa con el nombre de Pilar de Herrera de Arteaga, asistieron a ella, familiares de Pilar y autoridades del Consejo Nacional de Enseñanza que se trasladaron en tren desde Montevideo. El evento tuvo gran repercusión en la zona, tal y cómo lo comprueba la prensa local: «Un acto de trascendental importancia realizose el sábado en nuestra población en ocasión de la inauguración de la colocación de la placa en la Escuela Nº 76 que en lo sucesivo llevará el nombre de Pilar Herrera de Arteaga».


Foto 1: Pilar de Herrera junto a sus hijas Pilar y María Inés. Colección Rubio, Museo Histórico Nacional.

Foto 2: Pilar de Herrera de Arteaga. Pilar de Herrera, Family Search.

Foto 3: Pilar de Herrera, Revista Tabaré N3, 1914. Anáforas

Foto 4: Invitación a ceremonia de inauguración de la placa en Escuela 76. Diario Helvecia, 1940.

Foto 5: Abajo las Armas. Traducción de Pilar de Herrera de Arteaga. Colección Pivel Devoto, CEDEI. Montevideo, Uruguay.


  1. Mercedes Giavi de Adami *


Mercedes Giavi Larravide nació el 8 de abril de 1928, hija del Ing. Carlos Giavi Salgueiro quien fuera directivo de UTE e Isabel Elena Larravide Balparada. Fue la mayor de cinco hermanos, descendiente de familias que poseen una presencia histórica en Uruguay desde fines del siglo XIX y comienzos del XX, vinculados a actividades como la ingeniería civil, el comercio y la educación. La familia Giavi tuvo ramas destacadas en profesiones técnicas y en obras de infraestructura, mientras que la familia Larravide–Balparda estuvo asociada a la vida social, cultural y educativa.

Mercedes realizó su educación primaria y secundaria en el Colegio Sacré Coeur, ubicado en el edificio donde hoy funciona la sede central de la Universidad Católica del Uruguay. Continuó sus estudios en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República, donde cursó hasta tercer año. En su juventud conoció a Raúl Alberto Adami Cibils, con quien se casó el 8 de marzo de 1958. Raúl pertenecía también a familias vinculadas históricamente a la producción agropecuaria, a establecimientos rurales de larga data, comercio y a la vida cívica local, estando vinculados a la corriente Herrerista del Partido Nacional. Tras su matrimonio, la pareja se trasladó a la Estancia Guaicurú -hoy llamada Estancia Las Aromas- en las cercanías de Arroyo Grande, en la zona que hoy comprende la localidad de Ismael Cortinas, el establecimiento rural era propiedad de la Familia Adami Cibils. Allí nacieron sus cuatro hijos: Raúl Aparicio, Carlos Federico, Guillermina María y Victoria María, bautizados en la ciudad de Montevideo bajo la fe católica. Los hijos mayores cursaron sus primeros años educativos con maestras particulares, luego los cuatro comenzaron sus estudios primarios de manera pupila primero en Soriano y posteriormente en San José.

Desde su llegada a la zona se vinculó activamente con la comunidad. Junto a su esposo participó en la Sociedad Rural de Arroyo Grande, estando comprometida desde siempre con actividades políticas ligadas al Partido Nacional, especialmente dentro de la Corriente Wilsonista. Mercedes observó una problemática clave: muchos jóvenes de la zona rural no podían continuar sus estudios secundarios. Las dificultades eran variadas: el mal estado de las rutas, la poca frecuencia de transporte en ómnibus, y la necesidad de que los jóvenes se mudaran para seguir estudiando, lo que no siempre era una opción. Para cambiar esa realidad, junto con un grupo de vecinos impulsó la creación de un liceo en la zona, luego del cierre del liceo anterior. En abril de 1971 se formaliza la apertura del Liceo de Ismael Cortinas, con sede inicial en el edificio de la Escuela N° 46 de Colonia (más tarde Escuela N° 44 Pilar Herrera de Arteaga). Allí Mercedes daba clases de matemáticas, francés y dibujo, además de organizar la gestión administrativa y pedagógica del liceo.

En 1972 tomó la dirección de la institución luego de la renuncia al cargo por parte de Miguel González:


En el día de hoy se hace cargo de la Dirección de este liceo la Sra. Mercedes Giavi de Adami, quien aceptó generosamente mi proposición de que lo hiciera, reconociendo en ella una gran capacidad para el desempeño de la dirección y el gran empeño y sacrificio personal que ha puesto para que este liceo comenzara a funcionar nuevamente.


Para contar con mobiliario, libros y docentes, la comunidad de Ismael Cortinas -vecinos y familias rurales- reunieron recursos: aportaron muebles, libros y colaboraron para que maestros de la zona (y de la ciudad de Trinidad) se sumaran al proyecto. Mercedes, con su carácter y vocación social, recorrió la zona para motivar a los jóvenes que habían abandonado la educación secundaria e inscribir a aquellos que debían comenzarla.

Bajo su dirección la institución triplicó la matrícula de estudiantes. El profesor Federico Irizabal y sus alumnos rescataron en el libro Nuevos Horizontes, el testimonio y las observaciones de Julio Acosta, quien fuera alumno de Mercedes. Acosta la describe como una persona dedicada a la educación, capaz de adaptarse a cualquier tipo de tarea que la institución requiriese. Sobre su etapa al frente del liceo, los autores concluyen:


Un párrafo aparte merece el liderazgo férreo de Mercedes Giavi de Adami. Esto marcó una diferencia notoria con el primer liceo. Mientras en esa etapa se sucedieron muchos directores. En esta etapa comenzó Mercedes casi desde el inicio y como se observa en sus juicios hacia los profesores, su accionar con estudiantes y autoridades, su rol como director de la institución se fue consolidando. Se percibe tenacidad y compromiso llevado al extremo, dadas las circunstancias de su vida particular.


Mercedes era reconocida por su carácter firme, sensibilidad social y capacidad de trabajo. Vecinos y familiares la recuerdan como una mujer justa, cercana y profundamente comprometida con el bienestar de su comunidad. Algunos testimonios destacan su presencia, refiriéndose a ella como una verdadera “belleza de mujer”. Una anécdota familiar revela su espíritu de adaptación: siendo oriunda de Montevideo, no sabía montar a caballo al llegar al campo. Con el tiempo, y especialmente tras quedar viuda, aprendió a hacerlo para poder desplazarse por la zona rural e incluso para llegar a dar clases. El 24 de abril de 1973, falleció su esposo Raúl Alberto Adami, siendo muy joven quedó a cargo de sus cuatro hijos, del establecimiento rural y del liceo. A pesar de esta circunstancia dolorosa, continuó trabajando con dedicación y liderazgo. En octubre de 1975 le diagnosticaron una leucemia grave. Aun así, permaneció al frente del liceo hasta 1978, año en que solicitó su traslado al Liceo N.° 13 de Montevideo para facilitar su tratamiento. Allí trabajó hasta el 9 de marzo. Falleció el 9 de abril de 1978 en Montevideo y fue sepultada en el Panteón Familiar del Cementerio Central.


En el Diario de Sesiones de la Cámara de Representantes del 17 de mayo 1988 aparecen los fundamentos de Héctor Goñi Castelao y Ramón Pereira Paben, por los cuales se propuso denominar a la institución con su nombre:


El esfuerzo, el tesón, el sacrificio, son las banderas que acompañan a esta directora. Queda viuda el 24 de abril de 1973 con hijos pequeños, viviendo lejos de la Villa, llegando muchas veces a caballo hasta el liceo. Más aún, amoblando el liceo con sus propios muebles, aportando sus libros que hoy están como mudos y sinceros testigos de su altruismo. No es preciso abundar en más detalles, sólo señalar que todo un pueblo siente como un acto de justicia que el Liceo de Ismael Cortinas, innominado hasta la fecha, tenga como nombre propio el de “Mercedes Giavi de Adam”, ejemplo de docencia sentida como apostolado, cumpliendo con su vocación de servicio aun cuando su organismo es presa de enfermedad mortal, llegando su acción al borde mismo del martirologio. Acompañando el sentir de todo el pueblo de Villa Cortinas, es que presentamos el precedente proyecto de ley.


El proyecto presentado fue aprobado con veintiún votos a favor sobre veintidós, lo que concluyó con la promulgación de la Ley N° 15948: «Desígnese con el nombre de "Mercedes Giavi de Adami" al Liceo de Villa Ismael Cortinas departamento de Flores, dependiente de la Administración Nacional de Educación Pública (Consejo de Educación Secundaria)».



*Escrito en colaboración con Isabel Adami, quien recolectó los testimonios familiares e información del archivo de la familia.


Referencias:


  • Adami Cibils - Giavi Larravide. (1958, marzo 5). El Bien Público. Montevideo, Uruguay.

  • Archivo privado de la familia Adami.

  • Boda Adami Cibils - Giavi Larravide. (1958, marzo 20). Mundo Uruguayo. Montevideo, Uruguay.

  • Consejo de Enseñanza Secundaria. (2008). Liceos del Uruguay. Consejo de Enseñanza Secundaria. Montevideo, Uruguay.

  • De Arroyo Grande. (1940, mayo 8). Diario Helvecia. Nueva Helvecia, Uruguay.

  • De Arroyo Grande. (1940, mayo 15). Diario Helvecia. Nueva Helvecia, Uruguay.

  • Diario de Sesiones. Cámara de Representantes. (1950, diciembre 20). Diario Oficial. Montevideo, Uruguay.

  • Diario de Sesiones. Cámara de Representantes. (1988, mayo 17). Diario Oficial. Montevideo, Uruguay.

  • El comediógrafo Ismael Cortinas. (1932, octubre 2). El Día. Montevideo, Uruguay.

  • El consejero nacional Ismael Cortinas. (1930, enero 16). Mundo Uruguayo. Montevideo, Uruguay.

  • Hospital de niños. (1901, diciembre 26). El Siglo. Montevideo, Uruguay.

  • Intendencia Municipal de Flores. (2000). 1er. Guía Poblacional Villa Ismael Cortinas. Trinidad, Flores.

  • Irizabal, F. (2018). Nuevos Horizontes, El segundo comienzo. Ismael Cortinas, Flores

  • Lacalle Herrera, Luis Alberto. (1978). Herrera, un nacionalismo oriental. Ediciones de la Banda Oriental. Montevideo, Uruguay.

  • La Asociación Uruguaya de Protección a la Infancia. (1954). Boletín del Instituto Internacional Americano de Protección a la Infancia. Montevideo, Uruguay.

  • Orden del día. (1937, junio 25). Diario Oficial. Montevideo, Uruguay.

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    Número del grupo de imágenes: 008165107

  • Pilar de Herrera de Arteaga. (1914). Revista Tabaré, N3. Montevideo, Uruguay. Disponible en: https://anaforas.fic.edu.uy/jspui/handle/123456789/3569

  • Pilar de Herrera junto a sus hijas Pilar y María Inés. Colección Rubio, Museo Histórico Nacional. Montevideo, Uruguay.

  • Pro libertad de enseñanza. (1918, junio 7). El Siglo. Montevideo, Uruguay.

  • Pueblo chico, historias grandes. Programa 3. Liceo Mercedes Giavi de Adami. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=baUrKEFRFR8

  • Suttner, B. (1904). ¡Abajo las Armas!. La Razón. Montevideo, Uruguay.

  • Scarone, A. (1937). Uruguayos Contemporáneos. Casa A. Barreiro y Ramos S.A. Montevideo, Uruguay.

  • Uruguay, Serving in Latin America’s beacon of democracy. (2020, julio 7). State Magazine. Consultado el 12 de noviembre de 2025 en: https://statemag.state.gov/2020/07/0720pom/

  • Varios. (1917). Anglo-American Encyclopedia. Anglo-American Encyclopedia Co., New York, USA.



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