Casa Stefan Zweig, una realidad que se hizo esperar
- 29 sept 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 6 feb

La casa donde Lotte Altmann y Stefan Zweig vivieron sus últimos días hasta que decidieron terminar con sus vidas, es hoy una importante institución dedicada a la vida y obra del autor vienés y a la memoria de todos los exiliados. El escritor y periodista Alberto Dines fue uno de los principales artífices de lo que hoy conocemos como Casa Stefan Zweig, un proyecto en el que trabajó desde 2007 y que abrió sus puertas al público en 2012. El trabajo de Dines fue reconocido por el Servicio Austriaco en el Extranjero en el año 2006 al otorgarle el premio Austrian Holocaust Memorial Award.
La idea de convertir la última residencia de Zweig en un museo fue propuesta varias veces a lo largo de más de cincuenta años. Raul de Azevedo fue el primero en sugerirlo, sin embargo a pesar del entusiasmo manifestado, nadie pasó a la acción. Dos años más tarde, el dramaturgo brasileño Pascoal Carlos Magno, tras conocer personalmente en Londres a Manfred y Hanna Altman, intentó interesarlos por la idea del museo. Seguido a este primer acercamiento, el periodista Pascoal Carlos Magno de Diários Associados, viaja personalmente y consigue que la familia acceda a donar documentos y objetos mara el acervo del futuro museo. A pesar del acercamiento con los herederos, la iniciativa fracasa.
En el libro Profetas y Poetas (1955) de Eugen Relgis, el autor rumano radicado en Uruguay desde 1947, hace referencia a la correspondencia que mantuvo con el escritor brasileño Claudio de Sousa en el año 1952, dejando constancia de otra de las tantas iniciativas que se vieron truncadas. El 4 de mayo de Sousa le informó con pesar que tras enterarse de que la casa de los Zweig estaba a la venta, había intentado convencer al gobierno para que la comprara y construir allí un museo en honor al autor vienés, sin embargo, el gobierno no mostró interés. «No encuentro interés, a pesar de todo lo que el Brasil le debe» escribió de Sousa a Relgis. Más adelante agrega:
«El P.E.N. Club ha obtenido que la Municipalidad de Río de Janeiro dé su nombre a una calle. Trataremos de obtener lo mismo en Petrópolis. Fue una lucha tremenda contra los clericales, que lo acusaban de judaísmo...Como si Cristo no hubiese sido judío...Ganamos la lucha. La ley fue votada y aprobada hace dos años, y hasta hoy el Prefecto no la ha ejecutado».
En la publicación del 1 de junio de 1948 de Diario de Noticias, ya se hace mención al pedido por parte de Claudio de Sousa de nombrar una calle con el nombre de Stefan Zweig, es decir que venía trabajando en la solicitud desde varios años antes de escribir la carta dirigida a Relgis.
En 1952, Relgis escribió entre los párrafos de Stefan Sweig, cazador de almas: «Y cómo querría hacer, en ocasión de este aniversario, un peregrinaje a la tumba de mi compañero y amigo! Petrópolis parece tan cerca y sin embargo no puedo viajar, como él, el grande e infatigable viajero. Soy un pobre "ciudadano del mundo", sin papeles valederos para atravesar en cualquier momento las fronteras artificiales de los Estados». Un año después logró viajar a Brasil y visitó la tumba de Zweig en Petrópolis. Allí encontró una polvorienta lápida con apenas un manojo de flores marchitas. Suscribiendo las palabras de Claudio de Sousa escribió: «"ganamos la lucha" y el resultado es el abandono, el silencio», lamentando ver la casa del escritor ocupada por otro propietario. «Nada del museo proyectado. ¿Y dónde están ahora sus últimos libros, sus manuscritos, sus pequeñas cosas diarias?» escribe, recordando cómo se habían dispersado sus pertenencias cuando tuvo que abandonar Europa. «¡Pero qué importa, si su obra está latiendo en innumerables corazones, si las manos de tantos lectores abren sus libros!»

En 2025 hice llegar a los responsables de la Casa Stefan Zweig la información que Relgis perpetuó en Profetas y poetas, entendiendo que la inclusión de algunos pasajes de la correspondencia con Claudio de Sousa en su libro, son parte de la historia de la institución, o mejor dicho «pre-historia» como ellos mismos la ha calificado en su respuesta: «Es una lástima que el maestro Alberto Dines, gran biógrafo de Zweig y a quien debemos la iniciativa de crear el actual museo Casa Stefan Zweig, no viviera para celebrar este nuevo descubrimiento» respondió una de las responsables. Suscribo todo. Todas las personas mencionadas aquí han dedicado gran parte de su vida a la preservación del legado de Stefan Zweig. La CSZ que hoy es una realidad, fue por mucho tiempo el sueño de sus amigos. Muchos, como Eugen Relgis, no llegaron a verlo concretado, pero no hubiese sido posible sin la contribución de todos ellos.
«La vida sabe esperar. Y finalmente las semillas se levantan, con sus tallos, con sus hojas y florecen, para ofrecer a todos los hombres los frutos de la sabiduría y del amor». E. Relgis
Referencias:
Dines, A. (2004). Morte no paraíso. Editora Rocco Lda. Rio de Janeiro, Brasil.
Relgis, E. (1955). Profetas y poetas. Editorial Candelabro. Buenos Aires, Argentina.
Relgis, E. (1952). Stefan Zweig, cazador de almas. Ediciones Humanidad. Montevideo,
Uruguay.
"Rio de Janeiro, Brazil registros," imágenes, FamilySearch (https://
www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:33SQ-G5TX-94XB?view=index : 10 abr 2025),
Imagen 158 de 203; Arquivo Nacional de Brasil (Rio de Janeiro),Arquivo Nacional do
Brasil (Rio de Janeiro). Image Group Number: 004907864
Rua Stefan Zweig. (1948, junho 1). Diario de Noticias. Rio de Janeiro, Brasil.
Sitio web de la Casa Stefan Zweig. https://www.casastefanzweig.org/



Comentarios